2022-01-27

El número de presos políticos en Belarús ha alcanzado una cifra récord de 1007 personas. Este es el triste resultado de las represiones más masivas en la historia del país, que no bajan el ritmo en 2022.

La persecución por motivos políticos en Belarús se ha desplegado ampliamente incluso antes de las elecciones presidenciales, en la primavera de 2020. En un primer momento, fueron detenidos los políticos que tenían previsto participar en la campaña electoral, sus asociados y los voluntarios de las sedes de los políticos. Además, las autoridades intentaron limpiar el campo de información arrestando a conocidos blogueros políticos. A medida que crecían las protestas, los activistas, estudiantes, representantes de organizaciones sin ánimo de lucro, defensores de los derechos humanos y miembros de la comunidad de expertos fueron aplastados por la represión. Hasta la fecha, 32 representantes de los medios de comunicación se encuentran tras las rejas.

En 2021, según defensores de los derechos humanos, los acusados en juicios por motivos políticos fueron condenados a 1992 años de prisión, 673 años de prisión en régimen abierto con trabajos obligatorios y 740 años de libertad vigilada. Un total de 1285 personas fueron condenadas, incluidos 1051 hombres, 234 mujeres y 9 menores. La mayoría, 416 personas, fueron condenadas en virtud del artículo más común utilizado para protestas: «delito en grupo grave contra el orden público». Se ha incoado un gran número de casos penales por insultar a un representante de las autoridades o a Aliaksandr Lukashenka. El número real de presos políticos en el país puede ser muchas veces más alto: en julio de 2021, las autoridades informaron sobre 4.200 casos penales relacionados con las protestas. Para otorgar la condición de preso político, se necesita reconocimiento por parte de la coalición de organizaciones de derechos humanos por cumplir con una serie de criterios. Los que están cumpliendo su condena en condiciones de libertad vigilada no son considerados presos políticos por no estar en un centro penitenciario.

Los países democráticos desarrollados condenan enérgicamente las acciones de las autoridades belarusas y piden la liberación de los presos políticos. El Departamento de Estado de los Estados Unidos y la Unión Europea han publicado las declaraciones correspondientes. Llaman a Belarús que cumpla con sus obligaciones legales internacionales para proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales.