2021-11-24
Sviatlana Tsikhanouskaya.

El 24 de noviembre de 2021 Sviatlana Tsikhanouskaya habló en el Parlamento Europeo. Su discurso duró 30 minutos. La política belarusa dijo que la Unión Europea debería ser más dura respecto a las autoridades belarusas oficiales. Tsikhanouskaya ha mencionado que, mientras Europa está dudando, las represiones en Belarús solo se han intensificado: la sociedad civil en el país ha sido aplastada, igual que los medios de comunicación independientes, están tras las rejas los activistas, periodistas, defensores de los derechos humanos, la gente común que se ha atrevido a expresar su opinión que difiere de la opinión de las autoridades actuales, cientos de presos están en la cárceles desde las elecciones de 2020.

Según Sviatlana Tsikhanouskaya, frente a un desafío, uno puede parar, quedarse paralizado por el miedo o puede «tomar las riendas de su propio destino y cambiar el rumbo de la historia europea». Desde el agosto de 2020, se han realizado bastantes pasos simbólicos y declaraciones de solidaridad, pero ahora, ha enfatizado la política, es hora de que Europa comience a tomar medidas decisivas y no espere un año más, porque simplemente no lo tienen ni los belarusos ni los europeos. Tsikhanouskaya criticó repetidamente a la UE por su suave reacción a las acciones de las autoridades belarusas, en particular por las frecuentes «expresiones de profunda preocupación». «¿Creen que estas personas (en Belarús) entienden lo que queremos decir cuando hablamos de procedimientos burocráticos prolongados en el tiempo y una diplomacia complicada en la UE? ¿Creen que las declaraciones de profunda preocupación les dan esperanza y confianza?», ha señalado.

Tsikhanouskaya ha comparado el régimen de Lukashenka con un virus que intenta apoderarse de todo el cuerpo y ha propuesto tres etapas para deshacerse de él: aislarlo (no reconocerlo), tratarlo (privarlo de recursos) y formar la inmunidad (ampliar las ayudas a la sociedad civil). Además, instó a no reconocer ningún acuerdo firmado por las autoridades en Minsk, no nombrar nuevos embajadores en Belarús, no invitar a sus representantes a eventos deportivos o culturales, y también a suspender su participación en Interpol.

Los diputados europeos reaccionaron al discurso de Tsikhanouskaya con grandes aplausos que duraron aproximadamente un minuto.