2021-08-01
Krystsina Tsimanouskaya

El escándalo deportivo con las corredoras belarusas en los Juegos Olímpicos ha adquirido una gran resonancia.

Comenzó con el hecho de que tres atletas belarusas no fueron admitidas a los Juegos Olímpicos debido a no alcanzar el número requerido de controles de dopaje. Entre ellas se encuentran dos velocistas que se habían preparado para la carrera de relevos. Los funcionarios deportivos belarusos decidieron poner a la corredora Krystsina Tsimanouskaya sin su conocimiento en la carrera de relevos de 4×400 metros (no se especializa en tales distancias).

El día anterior, Tsimanouskaya grabó un video en el que se indignaba porque, si bien se había inscrito en los Juegos Olímpicos a correr las distancias de 100 y 200 metros, tendría que competir en una tercera disciplina: carrera de relevos 4×400 metros: «Resulta que nuestra dirección lo decidió todo en nustro lugar. Pero, ¿por qué deberíamos ser responsables de sus fallos? ¿Por qué tengo que resolver yo sus problemas?».

El 2 de agosto, se suponía que Tsimanouskaya participaría en la carrera de 200 metros, pero justo después de su discurso público las autoridades belarusas decidieron llevarse a la fuerza a la atleta de Tokio a Minsk. El CON de Belarús ha declaradoque Tsimanouskaya fue suspendida de la participación en los Juegos Olímpicos «por decisión de los médicos, en relación con el estado emocional y psicológico» de la deportista. Según ella, el médico no la examinó. La corredora explicó a los periodistas: «Me dijeron que empacara mis cosas y volara a casa».

La policía local y los periodistas acudieron al aeropuerto de Tokio para proteger a la deportista. Allí ella pudo hablar con representantes del COI y los organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio.

Más tarde, Krystsina Tsimanouskaya fue trasladada desde el aeropuerto a un lugar seguro. Tsimanouskaya va a pedir asilo político en Europa, y ya en varios países (en particular, Polonia y la República Checa) expresaron su intención de ayudarla.