De agosto a agosto, ¿cómo fue el año de enfrentamiento entre la sociedad civil y el régimen autoritario en Belarús? Recordamos los principales hitos y momentos culminantes.

 

 

Agosto de 2020

El 9 de agosto es el día después del cual la vida de millones de belarusos para siempre quedó dividida en «antes» y «después». Las elecciones presidenciales en Belarús, en las que a Aliaksandr Lukashenka se opuso la candidata de la oposición unida Sviatlana Tsikhanouskaya, estuvieron acompañadas de falsificaciones y manipulaciones a gran escala. Esto dio lugar a manifestaciones de protesta masivas por todo el país con miles de personas detenidas y heridas. Cinco personas cayeron muertas. Sviatlana Tsikhanouskaya se vio obligada a abandonar el país y continuar sus actividades políticas desde Lituania. A pesar de la represión, decenas y cientos de miles de manifestantes pacíficos continuaron saliendo a las calles en protestas diarias y marchas dominicales. Una ola de huelgas se extendió por las empresas estatales exigiendo poner fin a la agresión y torturas, llevar ante la justicia a los culpables y convocar nuevas elecciones.

Septiembre de 2020

Los estudiantes de las principales universidades se han sumado a las protestas pacíficas en curso. Además de las marchas dominicales a gran escala, cada sábado las mujeres belarusas continuaron organizando coloridas caminatas. Intentaron expulsar de Belarús por la fuerza a la líder de la oposición Maria Kalesnikava, pero ella rompió su pasaporte y se negó a cruzar la frontera. Las autoridades iniciaron una feroz lucha con los símbolos blancos, rojos y blancos y las fiestas de los patios. A finales de septiembre, Lukashenka celebró su inauguración en secreto que no fue reconocida por las democracias.

Octubre de 2020

Los países de la UE han agregado decenas de funcionarios belarusos a las listas de sanciones y han retirado a sus embajadores en Minsk para consultas. Lukashenka se reunió con presos políticos en centro de detención del KGB, pero no liberó a sus principales oponentes. Sviatlana Tsikhanouskaya anunció el Ultimátum del Pueblo. Dado que las autoridades no cumplieron con sus condiciones, el 26 de octubre se produjo otra ola de huelgas en todo el país. Las marchas semanales de los domingos continuaron a pesar de las brutales acciones de las fuerzas de seguridad. Fueron complementadas por actividades de los pensionistas y personas capacidades (i-)limitadas. El exministro de Cultura Pavel Latushka inició la fundación de la Dirección Popular Contra la Crisis en Varsovia.

Noviembre de 2020

En noviembre, continuaron las protestas y la represión en Belarús: desde la manipulación de las elecciones presidenciales del 9 de agosto en el país fueron detenidas unas 26.000 personas. 393 periodistas fueron arrestados, agredidos o acosados. El activista Raman Bandarenka, que se opuso a la destrucción de los símbolos blancos, rojos y blancos en la Plaza de los Cambios, fue brutalmente golpeado y murió a causa de sus heridas. La presión internacional sobre el régimen de Lukashenka ha aumentado significativamente: la Unión Europea impuso un segundo paquete de sanciones, la ONU llamó a una investigación independiente de la violencia contra los manifestantes, la OSCE publicó un duro informe en el que exigía nuevas elecciones de acuerdo con los estándares internacionales.

Diciembre de 2020

Las marchas centralizadas comenzaron a dar paso a las protestas locales. Sviatlana Tsikhanouskaya anunció el lanzamiento de la plataforma «Libro Unificado de Registro de Delitos» para recopilar pruebas de tortura y agresión. La más popular edición en Belarús, TUT.BY, ha perdido su estatus del medio de comunicación. En la sesión del Consejo de Derechos Humanos, 42 estados condenaron la represión de las autoridades belarusas contra la prensa independiente y llamaron a la implementación de las recomendaciones del informe de la OSCE. Los países de la UE han ampliado las sanciones, agregando 29 personas físicas y 7 personas jurídicas a la lista negra.

Enero de 2021

La iniciativa BYPOL publicó una grabación de audio de una conversación entre el jefe de la GUBOPiK Mikalai Karpiankou con sus subordinados en el otoño de 2020, en la que él informó sobre las competencias que le otorgó Aliaksandr Lukashenka para reprimir duramente las protestas y la carta blanca sobre el uso de armas de fuego. Gracias a la presión activa de la diáspora belarusa en un contexto de violaciones masivas de derechos humanos, Belarús fue privada del derecho a ser sede del Campeonato Mundial de Hockey sobre Hielo, a pesar de la cordial reunión de Lukashenka con el presidente de la IIHF, René Fasel.

Febrero de 2021

Justo seis meses después del inicio de las protestas, las fuerzas democráticas unidas en el exterior anunciaron una estrategia abierta de victoria y delinearon el camino a las negociaciones. Pero dentro de Belarús se ha reanudado con más fuerza la represión de los medios de comunicación independientes y los activistas de la oposición. En particular, las periodistas de Belsat Katsyaryna Andreyeva y Darya Chultsova fueron condenadas a dos años de prisión solo por la transmisión en vivo de una protesta en noviembre de 2020. La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, presentó su informe sobre la catastrófica situación de los derechos humanos en Belarús.

Marzo de 2021

Sviatlana Tsikhanouskaya anunció la votación nacional en línea sobre las negociaciones entre los poderes y la oposición para una salida pacífica de la crisis, en la que participaron más de 770 mil personas. Los oponentes de Lukashenka también llamaron reanudar las protestas el 25 de marzo, Día de la Libertad. Debido al enorme riesgo para los manifestantes, no se pudieron lograr acciones masivas dentro del país. Sin embargo, los activistas, políticos y periodistas de todo el mundo participaron en acciones de solidaridad con el pueblo de Belarús.

Abril de 2021

Por primera vez en Belarús, se abrió una causa penal por un intento de golpe: varios opositores estaban presuntamente preparando el asesinato de Lukashenka. Los expertos calificaron la presunta conspiración como una provocación de los servicios especiales. La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) pidió a los estados europeos que utilizaran el principio de jurisdicción universal para llevar ante la justicia a los funcionarios y agentes de seguridad belarusos. Estados Unidos ha anunciado que descongelará las sanciones contra nueve empresas estatales estrechamente asociadas con el régimen.

Mayo de 2021

Las autoridades belarusas desataron un gran escándalo internacional obligando el vuelo de Ryanair de Atenas a Vilna a cambiar de ruta y realizar un aterrizaje de emergencia en Minsk. En el avión iban el periodista Raman Pratasevich y su novia Safía Sapega, quienes fueron detenidos al aterrizar. Varios políticos occidentales llamaron a este incidente un acto de terrorismo de estado. Los participantes en la cumbre de la UE decidieron prohibir los vuelos de las aerolíneas belarusas y también recomendaron a las compañías europeas que no sobrevolaran el espacio aéreo de Belarús. Vitold Ashurak, preso político de 51 años, que no tenía problemas de salud, murió repentinamente en la colonia.

Junio de 2021

Los expertos de la ONU llamaron a Belarús un «agujero negro» para la libertad de prensa. El preso político Raman Pratasevich concedió una entrevista presuntamente libre en la televisión estatal, en la que «asumió» su culpabilidad en la organización de los disturbios y criticó a la oposición. Por primera vez, la Unión Europea aprobó sanciones sectoriales contra la República de Belarús en relación con las represiones contra la sociedad civil, la oposición democrática y los periodistas, así como el aterrizaje forzoso del avión de Ryanair. Después de las amenazas de Aliakandr Lukashenka de debilitar el control sobre la inmigración ilegal debido a las sanciones de la UE en las fronteras occidentales de Belarús, sobre todo en la frontera con Lituania, se ha multiplicado el tráfico de migrantes de Oriente Medio y África.

Julio de 2021

Una operación de la purga de la sociedad civil que siguió a una represión masiva de los medios independientes llevó al cierre de decenas de organizaciones no gubernamentales. Se llevaron a cabo más de 200 registros en las oficinas y apartamentos de activistas y periodistas. Sviatlana Tsikhanouskaya realizó una visita de dos semanas a Estados Unidos y se reunió con el presidente Joe Biden. El parlamento lituano ha reconocido las acciones de las autoridades belarusas en la organización del cada vez mayor tráfico de migrantes «agresión híbrida». El número de presos políticos en Belarús superó los 600 por primera vez.


Para preparar la publicación, se utilizaron materiales de ifex.org, hrw.org, un.org, spring96.org, belarusdaily.org.